Un punto de la nada
El Real Zaragoza sumó ayer en el Ibercaja Estadio ante el Castellón un punto, irrelevante para la clasificación, pero muy revelador de cara al futuro más próximo.
El equipo de Rubén Sellés, y el propio entrenador, dejaron a las claras ayer desde el inicio que este Real Zaragoza tiene asumido un papel secundario ante equipos que proponen un cara a cara futbolístico al descubierto. El entrenador valenciano, decidió ayer salir con una alineación en la que repitieron nombres que pudiesen necesitar un paso por el banquillo y en la que dejó fuera de ella a jugadores que venían de hacer “buenas” actuaciones.
Por ejemplo Marcos Cuenca, uno de los mas participativos y determinantes en los últimos partidos, por raro que parezca o suene, o Paul, que al menos saboreó la miel del gol y que tenía una nueva oportunidad de demostrar el tipo de jugador que se le presupone por bagaje, y coste en el mercado.
Si a ello le sumamos la poca aportación de sus compañeros en sus posiciones, como podrían ser Valery, o Guti y Moya en el caso de Paul, se hacen mas cuestionables todavía las decisiones de Sellés. Sus razones tendrá.
Y es que el Real Zaragoza comenzó ayer con un dibujo en el que tanto Toni Moya, como Raúl Guti, aparecían muy lejos del área propia. Muy lejos de Keidi Bare, encerrado sólo, siempre en un círculo imaginario entre la corona del área de Andrada y el semicírculo propio del centro del campo del equipo blanquillo. Moya y Guti no son jugadores rápidos, ni eléctricos, no se dan la vuelta con facilidad, no saben jugar de espaldas a la portería, son jugadores que tienen que ver el futbol de cara y, partir de la base hacia arriba.
No son ni llegadores, aunque hayamos visto en alguna ocasión hacer gol a Guti cerca del área rival. No es su fuerte. Y eso, a mi modesto entender, condiciona muchísimo el juego de un equipo.
En el futbol, como en cualquier disciplina de la vida, o del deporte, por centrarnos en lo nuestro, hay que entender lo que estás haciendo para sacar el mayor beneficio y rendimiento de tu trabajo o esfuerzo. Cuando entiendes profundamente lo que haces, por qué y para qué, es mucho más fácil ejecutarlo.
En este Real Zaragoza, por desgracia, se echan de menos esos jugadores que entienden y manejen el partido. Que entienden el trabajo que deben hacer en solitario, para ponerlo en común en el grupo. Y si se entiende, no se ejecuta bien.
Pero aquí ya entran otros factores muy individuales y personales de cada jugador.
El partido, por centrarnos en lo de ayer, comenzó con un Castellón valiente, que a los dos minutos ya hacía trabajar a Andrada, y que en el minuto 8’ ya tenía el control del balón. Así de duro. En el minuto 8’ el Castellón impuso su sabida superioridad, y lejos de amedrentarse, por jugar contra el histórico Real Zaragoza, decidió imponer el ritmo de partido que necesitaba. Sólo una mesa voladora que impacto en la grada debido al fuerte aire que ayer hubo en Zaragoza, y que por fortuna no causó problemas graves (pero si mantuvo preocupado por momentos al estadio , incluido jugadores, árbitros y staff deportivos) paró el dominio inicial del Castellón.
A partir de ahí, y lejos de una reacción local, el equipo visitante fue acomodándose y creando buenas situaciones de gol, o al menos buenas llegadas al interior del área. En una de ellas Mabil, incisivo todo el partido, al igual que Cipenga en la otra banda, estrelló el balón en el palo derecho de la portería de un Andrada ya batido. El equipo del “jugón” Pablo Hernández, avisaba que iba a ser una tarde sufrida, y ponía un silencio en el Ibercaja Estadio, que sólo se veía interrumpido por el viento que reinaba ayer en la capital aragonesa.
Caso aparte, lo del silencio de… resignación, que se palpa entre todos nosotros, los zaragocistas.
Volviendo al partido, la primera parte tuvo varias aproximaciones peligrosas del Castellón, que a veces por fortuna, otras por buenas interceptaciones de tiro por parte de la defensa maña, no fructificaron. Una mala defensa de un córner pudo costar el primer gol al conjunto blanquillo, pero el árbitro, señaló falta en la clásica melé que se forma en el área pequeña. La fortuna nos sonrió esta vez. Solo un par de aproximaciones por parte del equipo local, un remate desviado de Kodro, que vivió una soledad en la delantera, inusual para un perfil de delantero como él, y un remate de Saidú tras el saque de una falta, que salió desviado a la derecha del meta rival, el portero Rumano Matthys, que no recibió ayer ni un solo remate a puerta.
El descanso fue lo mejor que le pudo pasar al Real Zaragoza, las sensaciones eran malas. No dominabas la posesión, ni acertabas en las decisiones las pocas veces que tenias el balón. El equipo no estaba, ni está, cómodo con el esférico, y eso , en el fútbol, es un problema muy muy grande. Con este panorama y con tres cambios , arrancaba la segunda parte en un fría tarde-noche en el “improvisado” nuevo feudo zaragocista. Tres cambios que, dibujaron y desvelaron, sin tapujo alguno, “lo que es”, o “para lo que da”, este equipo. O al menos es lo que piensa su entrenador. Sí, el Real Zaragoza empezó la segunda parte con defensa de cinco, y el denominado “bloque bajo” contra el Castellón. Repito, contra el Castellón. Y no es por menospreciar al Castellón. Ni mucho menos. Al revés, un equipo valiente y con personalidad. “Chapeau” por ellos. Pero me da igual que sea el Castellón, que sea el Tarazona en un amistoso, o un primera división en copa.
Jamás podemos dar esa imagen derrotista, o de inferioridad. Porque nunca lo hemos sido , y porque poco a poco nos están/estamos convirtiendo en eso, y eso es muy triste y doloroso y te deja a merced del rival de una forma devastadora.
Mi esperanza, iluso de mí, es que esto sea un mensaje claro de Sellés hacia la directiva: “Señores, no hay para más”. Aunque confío, en que eso, si así fuera, ya se lo habría comunicado de forma personal.
Mal hablaría de las relaciones internas , si el entrenador tiene que mandar mensajes ocultos, o exponer de forma tan evidente las carencias del equipo. No digo que así sea, digo que no debería ser.
Con este preludio, la segunda parte fue lo que quisieron los dos equipos. Uno quiso atacar la portería rival durante 45 minutos (asumiendo el papel de equipo dominador y superior), el Castellón, y otro quiso defender cerca de su portería (optando por un rol de perfil bajo o inferior) y si se pudiese, contragolpear para tener alguna ocasión de gol.
El Real Zaragoza fue incapaz de disparar a puerta en todo el partido. Fue una segunda parte larga. Se suele decir que le se hace larga al equipo que antes quiere que acabe. Pues ayer se nos hizo largo el partido a todos.
Porque sabíamos que lo mas lógico era que el Castellón marcase. Pero no fue así. El Zaragoza hizo el partido lento, en el juego y también parándolo cada vez que podía. En el minuto 55’ el árbitro ya avisaba a Andrada, sospechoso habitual, que no perdiera tiempo. Mal síntoma también.
El Castellón lo intentó durante toda la segunda parte, pero esta vez le salió cruz en su propuesta ofensiva. Un partido aburrido, uno más, en el carnet zaragocista, y un punto que pudo volar, pero que se suma a la tabla para el quipo de Sellés al que, porque no decirlo, se le vio preocupado en la rueda de prensa al final del partido. No sé si la palabra es preocupado, no se cual es la palabra que mejor lo definiría.
Cada uno podemos sacar nuestras propias conclusiones. Espero que todo el mundo, al que le preocupe este equipo por supuesto, intente sacar las suyas. Y si se puede ayudar/colaborar/actuar/lo que sea, que se haga. Porque ayer, a los que creemos en los valores de la historia, de la nostalgia, del orgullo futbolístico de esta ciudad y de este equipo, nos tocó un poco donde más nos duele…
No hay que reblar, hay que mirar al futuro, intentar revertir esto, intentar hacer las cosas bien, que parece que un día si supimos hacerlo y demostrar en el próximo partido que somos peligrosos a domicilio. Como lo son casi todos los equipos de esta categoría. Exceptuando equipos como Racing, Las Palmas, Deportivo, incluso el Castellón, que tienen un perfil claramente ofensivo, los demás equipos incluyéndonos a nosotros, juegan a defender y a salir al contragolpe. Prefieren ceder la posesión y que el equipo rival, el local, proponga con el balón.
Una pena , en mi opinión, pero es así. Y el Zaragoza esta cómodo en ese contexto. Confiemos en ver esa buena versión a domicilio en Albacete y poder conseguir tres puntos que nos hagan ver un poquito mas cerca el objetivo. Será un buen “chute” anímico. Pero hace falta algo más…
Aupa Real Zaragoza….Siempre Conectados co!
R. ZARAGOZA
ÁRBITRO
ESTADIO