El grifo de la mierda sigue abierto
El Real Zaragoza sigue paseando sin vergüenza por el camino de los perdedores en un partido en el que volvió a ser peor en todo para seguir demostrando que es el peor “equipo” de todos en la competición, tras ser zarandeado, borrado y aniquilado del campo por el penúltimo clasificado de LaLiga Hypermotion y seguir humillando a una ciudad entera.
Todo lo que sea hablar y escribir del enésimo esperpento futbolístico de un “equipo” que no es nada, será perder el tiempo y palabras si antes no decimos y escribimos lo que, en este momento es lo único que habría que decir y escribir.
Al Real Zaragoza más allá de las victorias, los puntos y la clasificación, se le respeta y se le dignifica. Hace tiempo que ahí dentro todos faltan, continuamente, al respeto de los zaragocistas y hace tiempo, también, que perdieron l dignidad como futbolistas y dirigentes. Y hay que respetarlo desde los hechos. Y los primeros hechos que deberían ser decisiones claras y rotundas en muchas áreas y en muchas personas. El resumen es sencillo, sobran TODOS…y deben marcharse TODOS.
Director General y Consejeros Deportivos. Director Deportivo y entrenador. TODOS fuera.
El Real Zaragoza se plantó en el Estadio de los Nuevos Cármenes con los mismos nombres y el mismo dibujo que en en el partido anterior, sólo con los cambios obligados de Pau Sans y Sebas Moyano por los lesionados Cuenca y Valery.
La plantilla diseñada por Txema Indias, esa que no catalogó como la peor de la competición y sí definió como equilibrada y compensada se plantó a jugarse la vida en Granada con un juvenil, Ale Gomes, en la posición de central. Con Aguirregabiria, un lateral derecho que llegó al final de mercado procedente de ningún equipo. Un centro del campo con Toni Moya y Francho Serrano, futbolistas incapaces en todos los registros del fútbol que llevan temporadas y temporadas perdiendo y haciéndonos perder a todos. Perder no sólo partidos y puntos. Mucho tiempo perdido para jugadores que hace tiempo perdieron la dignidad futbolística y que nos hacen perder el orgullo zaragocista que en otro tiempo llevábamos con la cabeza bien alta fuera donde fuera…y fuera ante quien fuera.
Soberón jugó sólo arriba. Un delantero que necesita un acompañante que sea la referencia del equipo para que pueda hacer lo que mejor sabe hacer, aparecer cuando nadie le detecta, estar en el área para cazar lo que cae y poder ser el se jugador que ya vimos en el arranque de la temporada pasada.
Soberón jugó sólo porque Rubén Sellés se volvió a empeñar en colocar a Guti en la media punta. En la previa, el entrenador valenciano justificaba con datos una posición en el campo injustificable y que se responde, no con datos, pero sí con una evidencia irrebatible. Guti no es media punta. Nunca lo ha sido y nunca lo va a ser. Fin.
Todos nos intentamos agarrar al clavo ardiendo de la llegada de Rubén Sellés y la realidad es que este “equipo” no hay por dónde cogerlo ni hay nadie a quien agarrarse…NADIE.
El Real Zaragoza tuvo en dos minutos lo que no había tenido, prácticamente, en todo el tiempo transcurrido hasta ese momento en la competición.
El Real Zaragoza se puso por delante en el marcador en una buena transición en combinaciones precisas y rápidas pero que, una vez más, el rival tuvo que ayudar mucho para que el balón entrara en la portería del Granada. Gol en propia puerta pero 0-1 en el minuto 2’.
En la previa, Rubén Sellés hablaba de la importancia de adelantase. Y tras el partido, el entrenador declaró que quizás el gol provocó un bloqueo que el “equipo” no supo gestionar. Pero, ¿no iba a suponer, precisamente, un desbloqueo? Palabras y palabras, que los hechos y el fútbol se llevan por delante de forma vertiginosa dejando en evidencia a todos los que van de listos tratándonos al resto de tontos.
El gol debía confirmar y reforzar el plan del Real Zaragoza mientras debía debilitar y generar un mar de dudas en el rival.
Nada que ver con la realidad. A partir del gol, el Real Zaragoza se hizo pequeño hasta no quedar nada de un “equipo” que fue un juguete para el Granada.
Precisamente, el Real Zaragoza es un juguete para muchos inexpertos e incapaces que siguen jugando con el club y la institución. Personajes que tienen más peligro que un mono, o bisonte, con dos pistolas. Juguete roto.
El Granada de Pacheta dio pasos hacia delante en el partido mientras el “equipo” maño se empeñaba en dar pasos hacia atrás para meterse él solito contra las cuerdas y arrinconarse esperando que los puñetazos se sucedieran en el cuerpo, ya moribundo, de un “equipo” decrépito y podrido.
Lo que pudo ser el 0-2 en una nefasta y egoísta toma de decisiones de Mario Soberón se convirtió en el 1-1 en una acción en que los jugadores, ayer “ávispa”, pusieron todas las facilidades habidas y por haber para que la tablas volvieran al marcador.
Jorge Pascual, el mejor jugador ayer sobre el campo, hizo el 1-1 en el minuto 36’ tras empujar a la red un centro fácil y sin oposición desde la banda izquierda.
Un gol anulado, múltiples llegadas, acciones peligrosas y ocasiones para el Granada C.F. pudieron y merecieron desnivelar el marcador, en favor del equipo nazarí, antes del descanso.
Pero se llegó al descanso con el 1-1 y con el Real Zaragoza anhelando escuchar el sonido de la campana sin caer a la lona y poder ir a su rincón. El Real Zaragoza sabía que otro golpe supondría el K.O.
El gol tempranero del “equipo” de Rubén Sellés justificó que el balón volviese a ser un enemigo o ese viejo amigo al que tratas a patadas…a patadones sin sentido y hacia ninguna parte, mejor dicho.
El Real Zaragoza, en el primer acto, fue superado físicamente, tácticamente y futbolísticamente. Por mucho que nuestro entrenador se empeñé en buscar datos para dulcificar el amargo sabor de un Real Zaragoza que huele y sabe a mierda.
La segunda parte arrancó con una aparente consigna clara. Raúl Guti debía aparecer más en el fútbol del “equipo”. Pareció, por momentos, que Guti era un tercer centrocampista y el 4-2-3-1 se convertía en un 4-3-3 con un Real Zaragoza con más intención de generar y atraer por dentro para acabar por fuera.
Rubén Sellés dijo a su llegada, que los jugadores tenían un folio en blanco para expresarse. El folio de Raúl Guti está negro y lleno de borrones. El canterano del run-run que lleva toda la temporada al tran-tran. Lamentable y patético.
Hemos caído, en demasiadas ocasiones, en el error de conformarnos con poco, con muy poco.
El Real Zaragoza va a la guerra con pistolas de agua y esa es la sensación que provoca un equipo con colmillo de dientes de leche y fuegos artificiales de jugadores que son unos petardos.
En el minuto 63’ una pérdida de Raúl Guti que no sigue la acción defensiva se convirtió en el origen del golpe definitivo que, esta vez sí, iba a terminar con el cuerpo machacado del Real Zaragoza yaciendo en la lona.
Transición rápida por banda izquierda que termina con el 2-1 en el marcador y la sensación entre los zaragocistas desplazados y los que lo vieron en sus televisores de que ahí se terminaba el combate. Gol de Alemañ con protagonismo y participación, una vez más de Jorge Pascual.
Hace tiempo que en este Real Zaragoza los cambios no cambian nada. Pero ayer la entrada se Sinan Bakis al terreno de juego en el minuto 70’ cambió la cara de todos y el Real Zaragoza y sus decisiones, sea en el área que sea, volvió a ser un circo. El turco entró al campo por delante de Dani Gómez, Samed Bazdar y Kenan Kodro. Otro ejemplo de la plantilla compensada y equilibrada que compuso un Director Deportivo que deambula con tristeza por la Ciudad Deportivo como el niño que pone cara de pena para que no le echen la bronca. Txema Indias, el maestro de ceremonias del Circo de los Horrores que es el Real Zaragoza jornada tras jornada.
Una buen acción de Dani Gómez en el minuto 84’ termina con el balón golpeamos en el palo derecho de la portería rival. Nada hubiese cambiado en otro partido que necesitaba dar todo y en el que los jugadores no dieron nada. En el minuto 93’ Arnáiz puso el 3-1 definitivo.
Este Real Zaragoza siempre tiene un peldaño por debajo al anterior, incluso cuando parece imposible caer más bajo.
Quedan 6 meses de competición para que un “equipo” que no sabe, precisamente, lo que es competir, deambule muerto en vida por los campos de la Segunda División esperando la confirmación de un descenso seguro.
Solución no hay. Sólo cabe el milagro para revertir este desastre mayúsculo e histórico sin ningún precedente.
Sólo hay un camino…Juan Ignacio Martínez. Y en el camino….TODOS fuera ya!
GRANADA
GOLES
ÁRBITRO: Mallo Fernández.